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17
jun
2016
Una de las imágenes de Leonora Vicuña que forma parte de la exposición.

Facetas ocultas: Chile observado de reojo

Tres generaciones de fotógrafos chilenos estarán presentes con su obra en la Casa de Iberoamérica durante este verano. El próximo día 21 se inaugurará, con la presencia del embajador de Chile en España, Francisco Marambio, la exposición Facetas ocultas, que muestra la obra de los fotógrafos Zaida González, Alejandro Hoppe, Álvaro Hoppe, Luis Navarro, Claudio Pérez y Leonora Vicuña

La Sociedad Municipal Cádiz 2012 y la Embajada de Chile en España han organizado esta exhibición que cuenta con el apoyo de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería de ese país (DIRAC), la Fundación Chile-España y que está comisariada por Daniela Montecinos y Patrice Loubon, director de la galería Negpos, de Nîmes (Francia). 
Anclados en una tierra movediza –sea por las fuerzas de la naturaleza o por su historia reciente– los trabajos de estos seis fotógrafos chilenos, al comienzo del siglo XXI, tienen un valor artístico único. Si las miradas de algunos nacieron bajo la dictadura, en el corazón de los combates que se desarrollaban en las calles, otros son marcados por intereses hacia los grupos marginales de la sociedad chilena. El conjunto forma, sin lugar a dudas, una poesía urbana particular, a veces insólita, que nace en la transición del siglo XX al siglo XXI.
Tal y como explica uno de los comisarios de esta muestra, el francés Patrice Loubon, cada uno de ellos, desde su relación íntima con el país y sus territorios humanos, sus contrastes, su historia, ha ido al encuentro de lo que no se quiere ver o lo que ha desaparecido, como si captar lo prohibido, lo lejano, lo elusivo, fuese siempre una búsqueda. “Cada uno de estos fotógrafos se apropia de la experiencia de su relación con el país, de su territorio humano, de sus contrastes, de su historia. Cada uno busca lo que no es visible o lo que ya no lo es. Como si lo prohibido, lo lejano, el desvanecimiento de lo invisible fuese siempre una búsqueda”, asevera.
Todos, subraya Loubon, representan no solamente la resistencia al orden establecido sino también una profunda vinculación con comunidades "invisibles” que pueblan Chile. La exposición Facetas ocultas se enfoca en esta cara de sus trabajos, una tentativa de correr el velo de los rincones oscuros de un “otro” Chile, a ratos olvidado pero irresistiblemente humano. Es así, como Zaida González (1977), única representante de su generación y única del grupo que no vivió el toque de queda y la dura angustia de las mañanas inciertas, revela las imágenes de un Chile "underground” y transgresor. Zaida interviene con acuarelas sus fotografías en blanco y negro para darle otra dimensión temporal y atenuar el alcance de la carga crítica que vehiculan.
Claudio Pérez (1957) vuelve a visitar los antiguos mitos y rituales del norte de Chile. Entre etnología y arqueología contemporánea, su mirada observa lo real, dejando entrever los resplandores a veces enigmáticos que atraviesan la superficie de las cosas para dar una visión compleja e inspirada.
Luis Navarro (1938) comparte la vida de los gitanos chilenos desde hace décadas. Con este trabajo de largo plazo que se concentra principalmente en las mujeres de la comunidad, levanta el retrato de un grupo humano minoritario viviendo a miles de kilómetros de las tierras que lo han visto nacer y que logra, a pesar de todo, mantener sus costumbres y su cultura.
Los hermanos Álvaro Hoppe (1956) y Alejandro Hoppe (1961) son dos de los más emblemáticos fotógrafos del libro y del proyecto Chile from within, dirigido por la gran fotógrafa de Magnum, Susan Meiselas. Este trabajo de fines de los años 80, testimonio de la gran tradición del foto-reportaje militante, extrae de manera relevante todo lo que pueda encontrar sentido en la calle, transformándose en una traducción visual de ese período tenso y trágico de la historia de Chile en dictadura.
Por último, Leonora Vicuña (1952) evoca por medio de soportes complementarios a la fotografía (el vídeo e intervenciones plásticas) los mundos subterráneos y ancestrales de Chile. Entre reivindicación y lucha por la preservación de la memoria y de la identidad del pueblo mapuche, su obra está construida a la manera de una pesquisa policial. El punto de partida es una fotografía en donde alguien ha borrado deliberadamente el rostro de uno de los protagonistas. Su trabajo oscila entre el documento y la fantasmagoría chamánica.
Parábola de un tiempo que, si bien parece avanzar, pone frente a frente las épocas. Facetas ocultas invita al visitante a ver la sociedad de reojo, por el borde de sus márgenes. ¿La memoria es una fuente de inspiración para el futuro? Una cosa es segura: como en toda obra, la implicación y la búsqueda constituyen un vector dinámico. El compromiso de los fotógrafos en esta búsqueda que estuvo a veces a punto de costarles la vida es su primer motor. Cada uno de los fotógrafos se apropia de manera singular de secciones enteras de la historia contemporánea y del pasado, dejando pasar los haces de una luz radiante que revelan algunas de las “facetas ocultas” de ese singular y complejo país del fin del mundo.
La exposición Facetas Ocultas, organizada por la Sociedad Municipal Cádiz 2012 y la Embajada de Chile en España, con el apoyo de Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería de ese país (DIRAC) y la Fundación Chile España, se mostró anteriormente en la Casa de América Latina en París y permanecerá abierta en la Casa de Iberoamérica de Cádiz hasta el 18 de septiembre de 2016.
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Descárgate el folleto de sala de la exposición aquí.

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